Mientras que Estados Unidos y Rusia se muestran distanciados y casi que peleados por dominar en Venezuela, sus diferencias y de conveniencia económica y política hacen que peligre los lazos de amistad y hermandad que por años ha existido entre esa nación y Colombia, en especial entre sus gentes.

Trump y Putin
Fotografía: Jonathan Realpe

Por Hernando Rocha Martínez

Los gobiernos de Estados Unidos y Rusia mantienen en alto el hacha de guerra en su lucha por conquistar a Venezuela y convertirlo para uno de ellos en su aliado político en la región y de paso dependiente económico, todo ello sin importar que de por medio se está colocando en peligro una relación de hermandad histórica que ha existido entre esa nación suramericana con el resto de países de la región y en especial con Colombia.

 La advertencia fue lanzada por diferentes analistas en el campo internacional y en especial sobre la situación de las relaciones colombo-venezolanas y quienes observan como cada día que pasa las diferencias entre los gobiernos de los dos países va en aumento en forma peligrosa.

 Uno de esos analistas es el profesor Néstor Rosanía quien señaló que el fortalecimiento de la alianza política y militar entre Rusia y el régimen venezolano de Nicolás Maduro, se constituye en un elemento que afecta de manera directa y fuerte a Colombia.

 ALIANZA ESTRATÉGICA

 En declaraciones a una radio colombiana, Rosanía argumentó que esa alianza se está fortaleciendo porque Rusia ve en Venezuela un país estratégico en América Latina y con ello afianzar su presencia en esta parte del mundo.

 Según el analista colombiano, para Rusia es importante afianzar su presencia en Venezuela entre otros aspectos por garantizar el cobro y recuperación de una gran cantidad de inversión efectuada en esa nación suramericana, lo mismo que la inversión que se ha efectuado en materia de armas.

 Pero no solo prima la estrategia política, sino que también está el interés económico por dominar aspectos relacionados como la producción petrolera que existe en Venezuela –el país con mayores reservas de crudo del mundo- lo mismo de minerales como el oro y el cotán, entre otros.

 Según su opinión para Rusia “Venezuela es un aliado para equilibrar la balanza de poder frente a Estados Unidos”.

 AFECTACIÓN A COLOMBIA

 Para Rosanía esa disputa casi territorial entre Estados Unidos y Rusia y la presencia de China, “nos afecta porque ese conflicto entre las potencias se convierte en un conflicto regional”.

 Rosanía dijo que los rusos están apostando mucha al tema de la inteligencia hacia los venezolanos “y nosotros somos el objeto” y añadió que ’Colombia debe fortalecerse en este campo. Necesitamos una inteligencia muy especializada y de muy alto nivel’ para equipararnos con el país vecino, precisó.

 Pero el enfrentamiento entre las potencias no solo genera preocupación en Latinoamérica, su incidencia también se concentra en la parte de limítrofe con Rusia y donde existen amenazas de Estados Unidos de envío de tropas para defender a gobierno afines.

 AMENAZA DE PUTIN

 El gobierno de Vladimir Putin advirtió a Estados Unidos que si despliega carros de asalto, medios de artillería y otras armas pesadas en los países miembros de la OTAN sobre el este de Rusia se verá obligado a “aumentar” el número de tropas, misiles y medios de guerra en sus regiones occidentales y en el territorio de la aliada Bielorusia.

 El que lanzó esta clara advertencia a Washington fue un peso pesado del Ministerio de Defensa de Moscú, el general Iuri Iakubov, que no dudó en definir un eventual aumento de la presencia estadounidense cerca de las fronteras rusas como “un paso muy agresivo del Pentágono y la OTAN desde los tiempos de la guerra fría del siglo pasado”.

 La anexión de Crimea por parte de Moscú y el conflicto en el sudeste de Ucrania —donde el Kremlin es acusado de apoyar militarmente a los separatistas— provocó una peligrosa escalada de violencia entre Rusia y Occidente.

 Hasta ahora la presión ejercida por el presidente estadounidense, Donald Trump para sacar a Maduro del poder al parecer no ha funcionado con la rapidez que el gobierno norteamericano desea.

 MADURO DIFÍCIL DE SACAR

 El gobernante venezolano se encuentra atrincherado y cuenta con el respaldo de los militares venezolanos y quienes al parecer le siguen oyendo y creyendo. 

 Es cierto que las sanciones estadounidenses pueden hacer daño a la economía de Venezuela, pero también pueden tener el efecto contrario de reforzar en los venezolanos una mentalidad de acoso que refuerce el control del régimen sobre el país. Es lo que ha ocurrido antes en distintos grados con Cuba, Irán o Corea del Norte.

 Venezuela es un país complicado y dividido. Maduro, el heredero del legado de Hugo Chávez, cuenta con parte del apoyo de las áreas rurales y pobres. Pero mucho más importante a la hora de apuntalar el régimen ha sido el apoyo abierto y sustancial de Rusia. 

 Según estimaciones de allegados al gobierno venezolano la inversión rusa en ese país suramericano estaría entre los 20 y 25 mil millones de dólares. 

 Es por ello que Rusia controla ahora casi la mitad de la compañía petrolera subsidiaria con base en Estados Unidos, Citgo, que ha sido la principal fuente de ingresos del gobierno. Por otro lado, el ejército venezolano usa de forma casi exclusiva equipamiento ruso.

 CONSECUENCIAS Y COSTOS

 Otro analista internacionalistas de Colombia, el politólogo y columnista Fernando Posada señala que el papel de Colombia en la crisis venezolana se ha vuelto protagónico y eso no es gratuito. 

 “El envío de la ayuda tenía un componente inmensamente político y que no se haya logrado el objetivo tiene consecuencias y costos. Se logró presionar a Maduro desde Colombia, pero el objetivo no fue cumplido”, indica el analista.

 A todo esto se suma la ruptura de relaciones con Colombia por parte de Venezuela, que pone a ambos países en una situación de tensión que no se veía desde 2008, cuando Hugo Chávez y Álvaro Uribe protagonizaron una crisis diplomática que demandó la mediación de los países de la región.

 Lo que ha ocurrido últimamente en las relaciones de las dos naciones y que coloca la situación en un alto grado de tensión no se veía desde 2008, cuando Hugo Chávez y Álvaro Uribe protagonizaron una crisis diplomática que demandó la mediación de los países de la región.

 Para la politóloga colombiana Marcela Prieto su país se convirtió en el “centro de operaciones” de la cruzada internacional contra Maduro y se desconocen las consecuencias que eso puede tener.

 GLORIA O DERROTA

 Lo que esta sucediendo en el campo político puede llevar al país a llevarse ’la gloria o cargar con la derrota” y eso ocurre producto al papel protagónico asumido en el llamado “cerco diplomático” contra el gobierno venezolano..

 Para la experta, es casi lógico el papel que juega Colombia debido a su situación geográfica y ser el más afectado por la crisis venezolana.

 “El factor migratorio afecta nuestras propias capacidades de brindar bienes y servicios básicos a la población. El ingreso de más de un millón de personas claro que incide y nos convierte en una parte interesada”, indica Prieto.