En mi primer editorial me referí al vergonzante apoyo de Podemos a los caudillos bolivarianos corruptos: Maduro, Correa. En esta segunda parte me gustaría hacer un acercamiento al legislador correísta Esteban Melo Garzón, representante de los inmigrantes en el Legislativo Ecuatoriano. Personaje que ha tomado protagonismo en las redes sociales por una publicación del medio digital La Posta que deja bien mal parado a nuestro revolucionario de izquierdas.

Esteban Melo

Fotomontaje ChakanaNews

Edison López Tapia.

Las causas de la migración ecuatoriana no están en España, están en Ecuador. La quiebra del Sistema Financiero a finales de los noventas expulsó a más de dos millones de ecuatorianos a Europa y Estados Unidos, dicho fenómeno tuvo causas y causantes muy claramente identificables: una clase política obscenamente irresponsable y un pueblo ovejunamente dócil que permitió a esa clase operar hasta llegar a la destrucción de la economía. Ecuador es un país con un gran potencial económico pero por desgracia tiene un talón de Aquiles, la política. Política que si fuera hecha con unos mínimos no tendría que enfrentar tragedias como la migración. Somos un país que con un mínimo de sensatez y con todos los recursos que tenemos mejoraríamos mucho la vida de nuestros conciudadanos sin obligarlos a irse al exterior.

Una vez emigrados los ecuatorianos en España, con sus vidas y sus familias rotas, fueron intentando sostener la recién nacida dolarización con remesas ganadas con sangre, sudor y lágrimas. La comunidad migrante ha sido un protagonista silencioso que no ha pedido mucho a las entidades estatales ecuatorianas por su esfuerzo. Ha sido llegar, establecerse en un país extranjero y sacar honradamente a sus familias adelante, desempeñando los trabajos más modestos con mucha honradez. Este colectivo “que una vez se fue” sigue sosteniendo a sus familias y al país en general, merecía y merece una participación política, con casi tres millones en el exterior, con sus familias y muchas veces sus patrimonios dependiendo de la gestión de un estado en el que ya no residen.

La Constitución de Montecristi nos otorgó la posibilidad de tener representación en la Asamblea Nacional con dos asambleístas. Alianza País extendió su maquinaria de propaganda política usando antiéticamente el dinero público para promover su proselitismo y posesionar a sus candidatos: Dora Aguirre y Esteban Melo en el primer período, mientras que para el segundo período se reemplazó a Esther Cuesta en lugar de Aguirre. Melo repetía el período y será por ocho años representante de los migrantes en el legislativo. Pongamos ojo crítico a su labor política.

La década correísta se caracterizó sobre todo por la concentración del poder. Neutralizó a los entes de control manipulando las leyes a su favor. El grupo legislativo correísta más conocido como los “alza manos” que en palabras de Raúl Patiño: “no podían fiscalizar nada ante la obscena corrupción que estaban viendo en sus narices” resultaron una decepción política.

Seguro les pudo más la cobardía a ser coaccionados o ser expulsados del partido. No hay nada más efectivo que coaccionar a un don nadie, con quitarle el empleo que ni en sus mejores sueños hubiera pensado tener, seguro defenderá lo que sea hasta la muerte.

Los legisladores según la ley ecuatoriana tienen la misión de legislar y fiscalizar, el bloque correísta en realidad fue un fraude político para el pueblo ecuatoriano. Las leyes venían hechas de la presidencia y la corrupción fue sistémica para el funcionamiento de una organización política corrupta llamada Alianza País.

Cuando me refiero a “don nadie” me refiero a personajes como Paola Pabón que cuando le mandaba a callar Correa decía con el rabo entre las piernas: “Te queremos Rafael”, o como las ya conocidas “sumisas” o las “mal dadas” de la carta de Alexis Mera a Correa, que resultaron ser una vergüenza.

Melo fue un seguidor servil a los intereses políticos de su partido Alianza País y a sus líderes. Él calló o simplemente no se enteraba de la manera en cómo se estaba negociando nuestro petróleo con China, en la que se perjudica gravemente a los intereses del país.

No se enteró o no supo de los decretos que declaran “secretas” las cláusulas de la negociación de la Deuda Externa. Melo no se enteró o no entendió que las tan publicitadas infraestructuras correístas estaban algunas mal hechas y con sobreprecios abusivos. Según el último informe avalado por la ONU hay un perjuicio de 2.450 millones de dólares en “algunas” obras emblemáticas y que según el BID la corrupción en total arrebató a los ecuatorianos 70 mil millones de dólares de sus bolsillos.

Esteban Melo no se enteró o no entendió cómo funcionaron los mecanismos en los que se hizo reformas constitucionales y reformas legales que permitieron que esa corrupción se incontrolable. Les llaman alza manos por eso mismo, porque no entienden o no saben lo que está pasando, simplemente votaban a favor de cualquier disposición del caudillo Correa en nombre de lo que ellos llamaban “el proyecto político”

Nuestro representante en la Asamblea debió primero llevar al pleno las causas de la migración y hacer justicia sobre todo con los culpables del Feriado Bancario, el correísmo supo explotar propagandísticamente el drama para las familias, pero en realidad nombraba embajador en Londres a personajes como Juan Falconi Puig.

El correísmo supo explotar el dolor cínicamente porque en palabras de su Gerente del Banco Central, Pedro Delgado, Correa habría entregado la misión de vender los bienes incautados a Alexis Mera, ex socialcristiano, pero que en palabras de Delgado se apropiaron de esos bienes con el fin de obtener favores políticos (por más de 200 millones de dólares, Delgado dixit).

Los bancos quebrados fueron los causantes de la inmigración y esos bienes incautados debieron ser vendidos para subsanar el rescate que le costó lágrimas de las familias de los inmigrantes. Melo de esto no se enteró o no sabía, a pesar que el testimonio del ex gerente está en las redes sociales.

Nuestros representantes en la Asamblea en realidad fueron unos fantasmas que solo se les veía en los conciertos de tecnocumbia organizados por la diplomacia correísta en el Palacio de los Deportes de Madrid. El populismo chavista extendió su hedor hasta Europa, es ahí donde algunos compatriotas se enteraban que tenían representantes en la Asamblea, en eso los Melos de turno fueron muy sagaces, en el postureo y las lágrimas de cocodrilo del show correísta traído desde Ecuador en campaña.

El asambleísta Melo no supo o no se enteró que la Senami fue un fracaso (16 observaciones realizó la Contraloría a la gestión de Lorena Escudero al frente de la Secretaría Nacional del Migrante (Senami) en el periodo comprendido entre enero del 2009 y julio del 2011), que se justificó 4o millones de dólares con una inundación y la pérdida de los documentos legales en las oficinas de Madrid, cuando fue dirigida Oscar Jara, Lorena Escudero y Mario Cuzco. El asambleísta no supo o no se enteró de todos los ofrecimientos que quedaron en nada, que el Plan Tierras, el Plan Retorno y el Cucayo, que en realidad fueron una cínica tomadura de pelo a las familias que tenían la esperanza de volver a Ecuador una vez advenida la crisis económica española.

El señor asambleísta Esteban Melo de eso no sabía, o más bien, creo que no se enteraba. Eso sí siempre se le veía en primera fila aplaudiendo al cantante Ricardo Patiño, cuando fue Canciller, en sus giras diplomático-rockoleras por España.

Muchos se preguntarán: ¿Cómo una persona que no sabía o no se enteraba de lo que va su empleo esté ocupando un puesto de tanta importancia para la vida pública? Bueno en realidad Melo si resultó tener algunas destrezas, pero no para defender a su pueblo precisamente. Por ejemplo resultó ser un hábil comunicador y un político de batalla, pero no para fiscalizar la negociación petrolera, sino para defender políticamente a un corrupto como Jorge Glas.

Tuvimos la sorpresa de ver sus dotes en el derecho, no para combatir las leyes hechas para embobar a los ciudadanos y mermar sus libertades, sino para buscar el mínimo error procesal que favorezca a Glas. No le vimos defendiendo a las familias del Plan Tierras o pidiendo una auditoría se la Senami pero si le vimos en las redes sociales apuntalando el discurso del cínico

Correa, que intenta convencernos que Lenin le ha traicionado, cuando en realidad todos sabemos que la misión de Moreno es tapar todo lo que se pueda el atraco correísta.

En resumen, Melo resultó ser una decepción política para su comunidad, los migrantes ecuatorianos no tuvieron y no tienen alguien que tenga la suficiente capacidad y sobre todo la valentía de enfrentar desde las instituciones democráticas las amenazas que generan esta tragedia. La migración nace del palabreo y del populismo, de la corrupción.

La migración nace de la demagogia, de la gestión irresponsable de los recursos públicos. La migración destruye a las familias y la autoestima de las personas que se ven obligadas a aceptar lo que sea en frente con el fin de sacar adelante a sus familias en un país extranjero. Melo pudo haber sido una excepción pero dejó pasar su oportunidad, él pudo llevar la voz de “los que un día se fueron” para ser escuchados, no solo para pedir justicia y reparó en el feriado bancario, sino para llevar una voz distinta de responsabilidad política, Melo ha visto a su pueblo sufrir en tierras ajenas y sabe bien que ese dolor tiene causas políticas que se deben combatir con ética y valentía. Pero no, más bien apuntaló un sistema que generará más migración, porque la crisis económica ecuatoriana apenas empieza.

Es triste que nuestro representante solo salga a los a los medios a defender políticamente “a costa de los que sea” la corrupción de un personaje tan siniestro como Glas. Es una vergüenza que salga en los medios para responder a periodistas que le preguntan por procesos legales que avergüenzan. Es una vergüenza para los migrantes que su representante contribuya a una nueva crisis que genere más migración, a pesar que pretenda posicionarse como una víctima de una supuesta traición.

Así Esteban Melo pasará a la historia con lo que los medios y sus compatriotas digan de él, creo que ese juicio quedará para las hemerotecas y para la historia, eso es suficiente como político, tiene lo que se merece. Eso sí tendrá más trabajo, su labor partidista no terminará pronto, porque si algo va saliendo es la corrupción correísta y como hemos visto seguirá haciendo las veces de abogado del Diablo.