La campaña electoral en España va entrando en calor y, aunque solo es posible esperar más de lo mismo, hay que revisar los temas que estarán constantemente en la boca de los políticos y cuales quedarán en el cajón del olvido. Por eso, aquí están los temas ‘in’ y ‘out’ de la campaña electoral para las elecciones de 2019.

Fotografía: Patricio Realpe/Montaje ChakanaNews

Lo ‘in’

1) 8 de marzo

Pedro Sánchez y sus colaboradores convocaron las elecciones generales para el 28 de abril con la intención de acercar razonablemente las elecciones generales con las autonómicas y así no perder posición dentro de su propio partido. Sin embargo, en este cálculo, el 8 marzo también queda cerca en el calendario electoral y el pasado 8 de marzo España fue uno de los países donde movilización de mujeres fue colosal. Todos los partidos han tomado nota y saben que este año también será tendencia, por lo que lo han incluido en su agenda de una u otra forma, por ejemplo, Ciudadanos ha lanzado la campaña #FeminismoLiberal y el PP ha hecho lo propio con #MásPPMásIgualdad. Quienes llevan ventaja en este punto son los partidos que han apoyado legislación contra la violencia machista y tienen en su agenda la lucha feminista.

2) Juicio del procés

La amenaza de los que “quieren romper España” tampoco parece perder su fuerza dentro del discurso de campaña entre los partidos nacionalistas españoles. Más aún cuando la campaña electoral se cruza de lleno con el juicio más importante de la historia democrática de España, en palabras del catedrático José Luis Martí

Se trata del juicio a los involucrados en ‘el procés’ y el referéndum realizado el 1 de octubre de 2017. Esta querella, que debería pasar directamente a las aulas como ejemplo de politización de la justicia y judicialización de la política, corre contra el tiempo, ya que las partes involucradas y hasta el Juez Marchena muestran claros intereses de cara a las elecciones generales. Se han sentado a declarar altos cargos del PP, como Mariano Rajoy y Soraya Sáenz de Santamaría a declarar sobre las cargas policiales, así como líderes de partidos catalanistas como el propio Junqueras para aclarar el uso de fondos públicos en el referéndum. Incluso Vox ha llegado a ser parte acusadora. El solapamiento del juicio con las elecciones puede implicar que aumente la centralidad del asunto catalán en el debate (aún más) en detrimento de otros temas.

3) Alianzas autonómicas

Aunque no será un tema de lleno en la campaña, las alianzas para las elecciones autonómicas van a estar comprometidas de alguna forma en las elecciones generales. Si bien los partidos piensan que el votante no tiene memoria, un mes es poco tiempo para impedir pactos en las generales y ofrecerlos en las autonómicas o viceversa. Veremos muchas acusaciones de este tipo durante el tiempo de ambas campañas electorales.

Lo ‘out’

1) Corrupción

Entre los grandes ausentes en esta temporada electoral, el principal será el asunto de la corrupción. Poco y nada se dijo de las empresas offshore de algunos miembros de Ciudadanos. Menos se ha dicho del delito de evasión fiscal de Ricardo Baña, presidente de Vox en las Palmas. Ni hablar de las sociedades y cuentas en el exterior de algunos ministros de Pedro Sánchez y el máster exprés de Pablo Casado, que han quedado ya en el olvido.

2) Medio ambiente

Otro asunto relevancia global y local que no será tendencia en esta campaña será el cambio climático. Nada se ha escuchado decir a los portavoces de los partidos sobre este asunto, ni sobre los acuerdos internacionales que debe cumplir España. De hecho, si hay alguien que habla de ello es Vox, precisamente para desmentirlo (y seguramente medir qué tan mediático puede ser un mensaje como ese).

3) Gasto social

Aunque Pedro Sánchez intentó pasar unos presupuestos “más sociales” y no lo logró, por lo que tuvo que salir de la Moncloa, este no será un asunto en la actual campaña. Casi ningún partido está hablando de cómo solucionar el problema de los trabajadores que no llegan a fin de mes, de la falta de dinero para pagar las pensiones, del endeudamiento, del salvataje a la banca, ni de los desahucios. Y cuando se ponen sobre la mesa, pues son temas de partidos populistas.

La política en España últimamente tiene algo muy curioso: hay más partidos pero menos opciones políticas. La constante (y cansona) polarización de la que han echado mano todos los líderes deja siempre apenas dos opciones en cualquier asunto político mediatizado. Esto deja siempre menos lugar para discutir las soluciones a los problemas mediante políticas públicas enfocadas y eficientes. Partidos como Ciudadanos, que empezaron autoproclamándose paladines del “centrismo”, hoy reparten credenciales de nacionalismo, mientras los tradicionales PP y PSOE intentan superar la parálisis que les impone tomar partido abiertamente en cualquier tema. Al tiempo las opciones extremas crecen entre los votantes y Vox parece tener asegurados escaños en el próximo Congreso. Parece que España se avecina, nuevamente, a un inevitable bloqueo. Los partidos quieren llevar el agua a sus respectivos molinos, porque así lo han hecho siempre. ¿Pactos? sólo mirando por el retrovisor el ejemplo de Andalucía y pensando en las elecciones autonómicas.