La carrera por la Alcaldía de Quito, ha comenzado con una lluvia de candidatos de todos los colores, partidos e ideológicamente serviles a cada uno de sus guetos. Pero en esa carrera tipo rally destaca la presencia de la asambleísta María José Carrión, miembro del Socialismo del Siglo XXI y ex acólita del prófugo Rafael Correa, que ha dejado en la quiebra al país y con un tufo a narco corrupción dentro de las estructuras del Estado. Ella ha pactado con la cúpula del gremio de los taxista, convirtiendo su candidatura en un virus amarillo, que regularmente causa caos en el tránsito quiteño.