Las joyas juegan un papel clave en tu outfit, de hecho son los accesorios que dan estilo, color y realce. No son simples objetos, y por más sencillos que sean, reflejan lo que eres.

Fotografía: Taller Erika Lombeyda

Así lo cree la diseñadora de joyas Erika Lombeyda, quien desde hace 10 años fabrica piezas únicas, unas son colecciones propias que nacen de su interior, otras son pedidos especiales que le hacen sus clientes. Cada joya es hecha con esmero y una dedicación que le ha llevado a sacrificar, a veces hasta actividades personales, algo que no todos entienden, solo ella, pues la idea es plasmar “ un pedazo del alma” en cada pieza.

Y justamente porque cada joya es especial que resulta complicado encasillar lo que está y no de moda, pero sí es importante tomar en cuenta las tendencias como colores y estilos para adaptar lo que tenemos a nuestro look.

Para los 3 trimestres restantes de este 2018 las tendencias en joyería están marcadas por los patones: morado y granate. La joyas de plata con piedras de los colores de temporada siempre serán las favoritas porque pueden ser usadas tanto para la oficina, como para salidas relajadas, e incluso para compromisos formales a cualquier hora del día. Las joyas de oro y bisutería dorada generalmente son más usadas para la noche.

El estilo Boho es el que se impone para esta temporada: colgantes largos, dijes circulares de preferencia con piedras, pueden ser de un solo color o con piedras de múltiples colores como como lapislázuli, granate, amatista; aretes y anillos grandes y pulseras llamativas, pero esto no es una regla. Si bien las temporadas son importantes porque marcan colores y estilos, no todo es aplicable a la hora de usar la bisutería favorita. Hay personas a las que no le gusta las joyas grandes y prefieren accesorios discretos. Depende de la personalidad, basta que uno se sienta a gusto y le encante lo que luce, esa es la mejor moda, añade Erika.

Fotografía: Taller Erika Lombeyda

En gustos y colores no hay reglas…

Erika tiene su taller y local al norte de la ciudad de Quito (Ecuador), cuenta que el público quiteño es mucho más conservador, prefiere las joyas sencillas de plata, menos llamativas de colores fríos como el verde, azul y morado. Los colgantes largos no pegan mucho, y demoran en venderse, y sus favoritas son las cadenas delgadas con dijes pequeños,  mientras que cuando le hacen pedidos de otras ciudades como Guayaquil los gustos cambian radicalmente, el oro es el favorito al igual que la bisutería dorada, los tonos más solicitados son los cálidos: rojo, naranja, café en piezas grandes y llamativas.

Erika generalmente crea dos colecciones por año. Recién sacó la primera de 2018 que se llama: Trébol. Una colección discreta y elegante. La hizo de esta forma porque cada pieza está inspirada en la planta de trébol que se tiene la creencia da buena suerte, ya de por si es linda , entonces no necesita adornos. Ha tenido muy buena acogida especialmete en la temporada del Día de la Madre.

Otras colecciones recientes de Erika han sido: Textiles que , admite no tuvo mucho acogida, se trata de piezas de plata hechas con pedazos de tela, y Entretejidos, una de sus favoritas marcada por piedras pequeñas tejidas entre sí dando formas maravillosas.

Fotografía: Taller Erika Lombeyda

Los hombres, menos complicados

 Para ellos, las tendencias en 2018 estás marcadas por los pins, pulseras con piedras redondas y también de madera. Las cadenas son gruesas y dijes en forma de amuletos antiguos.

Erika cuenta que a la hora de diseñar piezas, hacerlo con chicos es mucho más fácil. “Son precisos, saben lo que quieren y no están con rodeos, incluso si vienen a comprar, les gusta algo y ya ”. No pasa lo mismo con las mujeres que generalmente son más indecisas, piden otros modelos o colores de lo que está en vitrina, y a la hora de pedir un diseño no suelen ser claras y hacen sus observaciones   cuando la joya está terminada.

“Obviamente no son todas, hay mujeres súper frescas que me dicen lo que quieren y al momento de la entrega, les encanta”, manifiesta Erika, quien asegura, además, que es súper importante que haya una química con el cliente porque a la hora de hacer un diseño es la única forma de poder conversar más y lograr tener información que le permita ver cómo es la persona para poder plasmarlo en sus piezas.

Sobre la diseñadora

Erika es Ingeniera Agropecuaria. Sin embargo, tuvo muchas dificultades en conseguir empleo en esta área por 3 razones totalmente discriminatorias : es mujer, rubia y de baja estatura. Es enserio, no se trata solo de suposiciones, son las justificaciones que le dieron para no contratarla reiteradas ocasiones.

Empezó a hacer quesos, manjar y cultivar sus productos para venderlos, y aunque le fue bien un tiempo no tuvo la acogida esperada. Entonces su plan B fue hacer bisutería, pues como ella mismo dice: tenía que subsistir de algo. Es así como encontró este nuevo mundo fascinante, estudió orfebrería y ahora constantemente perfecciona sus técnicas con cursos de todo tipo.

Fotografía: Taller Erika Lombeyda

 Algo de historia

  • El uso de joyas es milenario. Las culturas antiguas las usaban con motivos religiosos, esírituales y porque las piedras con las que eran hechas se convertían en amuletos.
  • En el año 3.000 A.C las clases ricas egipcias fueron las primeras en usar joyas de oro, plata y bronce con piedras preciosas como lapislázuli, el jade y el rubí. Además que teniasn sus joyeros que les hacían unas piezas exhuberantes.
  • Los Griegos fueron los pionero en usar gemas para sus joyas, mientras que en Roma usaban joyas las mujeres para demostrar status. En el siglo 27 impusieron los diseños ostentosos y los broches para la ropa y cabello.
  • En la Edad Media se usaba la plata, principalmente se fabricaban fíbulas, prendedores, collares, pendientes, horquillas y brazaletes
  • En el renacimiento se trabajaba con piedras preciosas y con la industrialización, las joyas gueron más accesiquebles para toda la población, pues ya se hac{ian piezan con otros metales más ecnómicos.
  • Tiffany & Co abrió sus puestas en 1837, seguido de Cartier en 1847 en Francia, y Bvlgari en 1884.
  • Desde 1900 nacen los movimientos artísticos como el Art Nouveau, las piezas de diseño. En el siglo XIX, se modernizó la industria y desde 1950 existen todas las piezas que conocemos hasta la actualidad

Fotografía: Taller Erika Lombeyda