8M en Madrid. Miles de mujeres volvieron a llenar las calles de la capital este 8 de marzo de 2026, Día Internacional de la Mujer, en una multitudinaria manifestación. La marcha recorrió el centro de la capital con consignas feministas y antimilitaristas, denunciando el patriarcado, el racismo, el auge del autoritarismo y las guerras que afectan de forma desproporcionada a mujeres y niñas.

Según las convocantes, alrededor de 150.000 personas participaron en la manifestación que partió desde Atocha y avanzó por el Paseo del Prado con gritos como “que tiemblen los fascistas” o “no a la guerra”.

La movilización formó parte de las acciones globales del 8M, una jornada de reivindicación feminista que en España se celebra con decenas de marchas en distintas ciudades para reclamar igualdad real, el fin de la violencia machista y justicia social.

Un feminismo contra la guerra, el racismo y el autoritarismo
Las manifestantes denunciaron el impacto de los conflictos armados, las políticas migratorias restrictivas y el crecimiento de discursos de extrema derecha en Europa y otros lugares del mundo. Este enfoque internacionalista también quedó reflejado en los textos difundidos con motivo del 8M.
El lema de la convocatoria en Madrid —“Feministas antifascistas. Somos más. En todas partes”— reflejó un enfoque interseccional del movimiento feminista. Este enfoque vincula la lucha por los derechos de las mujeres con la defensa de la democracia, la paz y la justicia social.


El manifiesto de la Comisión 8M en Madrid
El Manifiesto del 8M 2026 de la Comisión 8M, difundido en el marco de la convocatoria, subraya la necesidad de articular un feminismo que confronte las múltiples formas de violencia estructural. El texto reivindica la justicia social, la defensa de los derechos de las personas migrantes y la construcción de un movimiento feminista global. Un movimiento que responda a las desigualdades económicas, políticas y culturales.


El documento también destaca que la lucha feminista debe enfrentarse simultáneamente a sistemas de opresión interrelacionados —como el patriarcado, el racismo o el militarismo— que afectan a la vida y los derechos de millones de mujeres en todo el mundo.

Feminismos que sostienen la vida: Berta Cáceres vive
A diez años de la siembra de Berta Cáceres, desde Entrepueblos-Entrepobles-Entrepobos-Herriarte alzan la voz junto a los feminismos para denunciar un orden global patriarcal, colonial y militarizado que normaliza la violencia, el expolio y la impunidad.
Guerras, genocidios, transnacionales, crisis climática y fronteras que matan forman parte de un mismo sistema que sacrifica la vida de los pueblos y del planeta. Las migraciones forzadas, el racismo institucional y la precarización de los cuidados golpean con especial dureza a las mujeres migradas.
Frente a esta lógica de muerte, reivindican que los feminismos sostenemos la vida, defendemos los territorios y construimos justicia social, climática y feminista. Lee su manifiesto completo
Frente a las guerras, la vida.
Frente a la impunidad, justicia feminista global.
Frente a la deshumanización, comunidad y esperanza.
Este año sitúan en el centro la memoria viva de Berta Cáceres, a diez años de su siembra. No solo como un recuerdo, sino también como un claro y contundente posicionamiento político. Berta es raíz y horizonte de unos feminismos que defienden la vida frente a un sistema capitalista, racista, colonial y patriarcal que convierte los cuerpos, los territorios y la naturaleza en mercancía.

“Más feminismos: justicia y paz frente al autoritarismo y la guerra”
En paralelo, organizaciones sociales y de cooperación internacional agrupadas en La Coordinadora de Organizaciones para el Desarrollo publicaron el posicionamiento “Más feminismos: justicia y paz frente al autoritarismo y la guerra”.
En este texto, las organizaciones denuncian la alianza entre patriarcado, racismo, neocolonialismo y grandes capitales. Esto se traduce en políticas que empobrecen territorios y expulsan a comunidades enteras, afectando especialmente a mujeres y disidencias.

El comunicado subraya además que los conflictos armados, el extractivismo y las desigualdades globales están profundamente conectados. Y que el feminismo debe ser una herramienta política para defender la vida, los derechos humanos y los bienes comunes.
8M en Madrid con dimensión global
Las reivindicaciones expresadas en Madrid reflejan un feminismo que trasciende las fronteras nacionales. Un feminismo que se vincula con luchas globales por la paz, la igualdad y los derechos humanos.

En este contexto, el 8M de 2026 volvió a evidenciar la capacidad del movimiento feminista para articular demandas sociales amplias, desde la denuncia de la violencia machista hasta la crítica a las guerras, el racismo y las desigualdades estructurales que atraviesan el mundo contemporáneo.
Foto de portada: Luis Salgado Albán / ChakanaNews
Memoria visual de los 8M que marcaron el camino y nos precedieron
Seguimos difundiendo aquello en lo que creemos y por lo que siempre hemos luchado, los derechos del movimiento indígena, de las mujeres o warmis, de los grupos LGTBI, de los trabajadores y los derechos de cuidar a la naturaleza.
Múltiples voces, distintas ideas, pensamientos y miradas.








