Fotografía: Patricio Realpe

Los 4Pelagatos derrotan a Rafael Correa, que pierde el primer juicio en 10 años, luego de dejar la presidencia del Ecuador. Caupolicán Ochoa, su abogado defensor, armó una pésima estrategia, mostrando su nivel real de abogado, sin el respaldo del poder que ejerce un presidente desde Carondelet. El triunfo es de la Sociedad Civil Ecuatoriana.

Como en todo encuentro de dos oponentes, siempre existen los previos, o lo que llamamos en los medios, las notas de color. A las afueras del complejo judicial de Quito, simpatizantes del ex presidente Correa, se enfrentaban a gritos con quienes fueron en apoyo a Martin Pallares de los 4Pelagatos, que era el contrincante enjuiciado.

Los insultos, que me recordaban a los que se lanzan en un partido de fútbol, eran de circo, sin ningún respeto al contrario, lo que me dejó la sensación, que Rafael Correa o el Amado Líder de la revolución de los Socialistas de Siglo XXI, ha dividido el país en dos y que el árbitro de ese enfrentamiento es el actual presidente, Lenín Moreno.

Luego de esos previos, al llegar al 4 piso del complejo judicial, me encontré con un cerco de policías que cuidaban que nadie ajeno al juicio pase.

Fotografía: Patricio Realpe

A los reporteros nos tocaba esperar que se abra un poco la puerta y realizar una ráfaga de fotos o tomas de video al apuro, sin ningún encuadre. Así son estas coberturas, pero siempre hay historia que contar. En una de esas aperturas, en el fondo se podía ver a Martin Pallares, o un primer plano del policía que tenía la orden de abrir o cerrar la puerta. Ese detalle de Pallares en el fondo, siempre da una idea de lo que pasa adentro de la sala.

En otra de las aperturas, sale el abogado de Correa, Caupolicán Ochoa. Al fotografiar su rostro, se nota el desencaje que tiene en su mirada, algo anda mal o su estrategia ha fallado, en el fondo de esa escena se encuentra el acusado Martín Pallares, al que se le nota relajado.

Luego de esas dos escenas, en el pasillo, en el exterior de la sala, se escucha la voz del ex presidente, y me recuerda la comparecencia ante la prensa del presidente del gobierno español, el derechista Mariano Rajoy, mediante una pantalla de TV de plasma. Correa hace lo mismo. Personalmente me da risa, y pienso, los populistas son igual en todos lados.

Luego, el Juez que lleva el juicio, realiza un exposición e motivos, que en su último tramo deja ver con claridad el veredicto. La cara de los correistas es de luto, han perdido, su ídolo y ex presidente del Ecuador, Rafael Correa, ve por primera ocasión en 10 años, que un juez no le da la razón, y no logra una indemnización millonaria como en anteriores juicios.

Fotografía: Patricio Realpe

La absolución a Martín Pallares, deja en desventaja al correísmo. El presidente Moreno tiene ahora la palabra y el poder, para que ese encuentro termine bien. Si se equivoca, los correistas llamarán de nuevo a los altares a su ídolo. Del otro lado, saldrán a las calles, pedirán su cabeza o en el mejor de los casos lo apoyarán, para que dé santa sepultura al correísmo, que le llevaría a ser el triunfador.

Así, el triunfo en los juzgados de uno de los 4Pelagatos, da la oportunidad al actual gobierno, de empezar a sintonizarse con la sociedad civil del Ecuador. Eso si, debe llamar a los dos bandos a dejar la confrontación, y encarrilar el diálogo social, con un árbitro independiente, que lleve a cerrar las heridas que ha dejado entre los ecuatorianos, el gobierno de Rafael Correa y sus adlátares.