Ejemplos de vida hay muchos. Todos son dignos de destacar, pero también hay lo contrario. Personas que se dejan llevar y no luchan. El terremoto que azotó a Ecuador el pasado 16 de abril del 2016 dejó 673 fallecidos, 41 huérfanos, 29.067 personas albergadas, pueblos destruidos y una reconstrucción que costará, según cifras oficiales, $3.344 millones, pero también dejó fuerza para salir a flote, para luchar, para no quedarse, para no dejarse vencer.

De los albergues ya han salido la mayoría de personas, aunque aún quedan más de 8.000, algunos de los cuales siguen recibiendo ayuda o esperándola. Pero no son todos.

Las cifras también muestran que el terremoto afectó al 49% del sector productivo y dejó pérdidas por al menos $860 millones, siendo el comercio el más afectado con pérdidas de $428 millones. Pero para este mes ya hay ejemplos puntuales, chiquitos, que nos demuestran que todo se supera y que una tragedia puede solo sacudirnos e impulsarnos.

Freddy Zambrano y su esposa Karla Rodríguez tienen su empresa ‘Chifles del Mejor’, y distribuían su producto en Manabí. Tras el terremoto, la cadena de producción quedó afectada, no así su casa y la infraestructura de la fábrica.

Su primera pregunta fue qué iban a hacer. Primero pensaron en ir a Quito, pero en la capital hay muchos productos similares, por lo que pensaron que mejor era traer el sabor de Manabí.  ¿Cómo? Con chifles con sabor a encebollado. ¿Quién no disfruta del encebollado manaba en una media mañana?, dice  Karla. Y de paso para que los quiteños no se pierdan el sabor  manaba de media tarde, fabricaron los chifles de maduro con queso.

¡Ambos deliciosos! Los esposos están felices por los resultados, han tenido ya conversaciones con varias cadenas de supermercados en la capital y hay muchas posibilidades de que sus productos estén en su perchas pronto. Si eso pasa se mudarían a Quito por facilidad en temas administrativos, pero la fábrica se queda en Manabí, pues  el verde, el mejor,  está  en su provincia.

También de Manabí es Mónica López, ella es presidente de Asopropava Comuna San Mateo.  Es una asociación en la que trabajan mujeres y pescadores artesanales para mejorar la economía familiar. Empezó hace 3 años y realizan productos de mar como las croquetas, salchichas y hamburguesas de pescado.  Todos los participantes de este negocio estaban súper contentos con su emprendimiento, pues no a toda la gente le gusta el pescado, pero al comerlo en un hot-dog  “ya les empezaba a gustar” y  más que eso ofrecían alternativas distintas para hacer platos saludables con sus productos.

Estaban listos para hacer un relanzamiento de su marca, los productos ya fabricados y empacados al vacío en los respectivos congeladores. Estaba previsto para el 23 de abril pero el 16 fue el terremoto. Se quedaron sin luz, la producción se dañó. “Perdimos $4.000. Es mucho para nosotros y aún no le hemos podido recuperar, aunque ya trabajamos para eso”.

 Aunque les dio mucho dolor, vieron a su alrededor y dijeron, “estamos vivos, tenemos nuestras casas en pie”. Valoraron que no estaban “tan mal como otras personas cercanas” y decidieron ayudar.  A fin de cuentas son 350 mujeres capacitadas en este emprendimiento y con la fuerza para dar la mano a los cientos de damnificados. Se unieron y empezaron a hacer 2.500 panes diarios para ellos.

Esto les sirvió para ahora darle un plus a su negocio y ofrecer, además, bocaditos de pescado con masa de hojaldre.

Cinco meses después del terremoto decidieron hacer algunos contactos en Quito, participar en ferias para dar a conocer sus productos. Están listos para comprar un contenedor con congelador gracias a un crédito de $20.000 otorgado con BanEcuador. 

María Huachi es de la Comuna La Libertad de Timbri, en la provincia de Esmeraldas, y es parte de  la Asociación de Productores de Cacao.  No ha perdido la fe, aunque se le van las lágrimas cuando recuerda que en esa zona, a casi 8 meses del terremoto, no ha cambiado. Dice que la gente no recibe ayuda del Gobierno y que las casas están a punto de desplomarse. Sin embargo, continúa trabajando. 

A pesar de que este año ha sido muy duro, no solo por el terremoto, sino por el fenómeno de El Niño que ha afectado la cosecha, la Asociación sigue produciendo pasta y manjar de cacao, participando en las  ferias que pueden en Quito y en todas las ciudades de Ecuador a fin de que sus productos sean reconocidos.

También de Esmeraldas es Lilián Dalfo y Virginia Borja, quienes son parte de Aprocane. Son productores de cacao fino de aroma y entregan algunos productos terminados como pasta de chocolate, barra de chocolate y chocolate.  Tiene un sabor muy delicado y especial. Tras el terremoto, que ocasionó que las ventas bajen y además que la infraestructura de su centro de acopio quede afectada, tienen su objetivo claro: crear una “Boutique del Chocolate” con todos sus derivados. Por ahora no pueden hacerlo porque les falta algunos equipos, es por eso que participan en las ferias en Quito, para lograr hacer alianzas estratégicas para cumplir su sueño.

Cuatro emprendimientos en dos de las provincias más afectadas por el terremoto muestran su empeño por seguir trabajando para sacar al país adelante, pero no son solo ellos, pues  a pesar de la crisis que vive Ecuador,  unas 136  ideas de negocios fueron parte del tradicional Concurso Nacional Sabores del Ecuador en septiembre pasado. De estos hubo 36 negocios finalistas y 15 ganadores en tres categorías: Productos Elaborados, Sistemas Innovadores de Comercialización y Reactivación Económica de la Costa Ecuatoriana.

Esta fue  la tercera edición del concurso, organizado por Rimisp-Centro Latinoamericano para el Desarrollo Rural.  Se entregaron premios por $20.000 a los ganadores, que son un incentivo para seguir proponiendo nuevos modelos de negocio, mostrar las potencialidades que tienen aunque haya épocas difíciles, y que más pesan las ganas de luchar que de estancarse.